Qué es un Coworking y cómo funciona en 2020

Cada día estamos más conectados unos con otros, y cada vez somos más libres de ser, hacer y decidir nuestra forma de vivir, comunicarnos y trabajar. En este contexto, términos como coworking cobran cada vez más sentido. ¿Sabes qué significa esto? Si la respuesta es negativa, sigue leyendo; y si es positiva y te interesa ahondar más en el tema, has llegado al lugar correcto.

Desde el principio: ¿qué es coworking?

Aunque puede sonar como un término complejo, la definición es simple. Cuando hablamos de coworking nos referimos a un espacio en el que conviven profesionales de distintas áreas, mientras cada uno trabaja en sus propios proyectos.

En otras palabras, se trata de oficinas compartidas en las que se agrupan profesionales de todas las áreas y ramas. Es decir, cuando asistes a estos espacios tienes como compañero de trabajo a alguien autónomo o empleado a distancia de una empresa diferente a la tuya.

Esta dinámica es cada vez más común en nuestro tiempo, debido a que muchas personas anhelan tener libertad financiera y de horario sin dejar de establecer conexiones con otros. Podría decirse que el coworking constituye la evolución del trabajo colaborativo, adaptado a nuestro presente.

Hablemos de los inicios…

Esta forma de trabajo colaborativa tiene mucha historia. Se indica, por ejemplo, que la dinámica ya se venía llevando a cabo desde 1995, en Alemania, donde se inauguró uno de los primeros hackerspaces. Estos lugares se usaban para que las personas trabajaran y se relacionaran entre sí.

Si revisamos la historia, podemos conocer que C-Base de Berlín fue el primer sitio en funcionar de esta manera. Es decir, así surgió el primer modelo de espacio coworking, aunque aún no se utilizaba el concepto.

Años después, en 2002, crearon en Austria el centro Schraubenfabrik, hoy conocido como  ‘mother of coworking’. En este lugar se reunían varios emprendedores trabajando “juntos”, pero todos con sus respectivas profesiones.

Muchos atribuyen el nacimiento del término coworking al creador de videojuegos Bernard DeKoven. Pero, en principio, no lo usó para referirse a la idea que hoy conocemos, sino para describir el trabajo colaborativo a través de ordenadores.

Sin embargo, la historia más conocida indica que no fue sino hasta 2005 que la idea y el concepto por fin se materializaron gracias al mismo DeKoven, quien meses después de usar el vocablo con otro sentido, fundó el primer espacio de coworking en la ciudad de Nueva York.

Hay que agregar que otras versiones aseguran que el primer espacio coworking conocido formalmente bajo ese concepto fue creado también en 2005 en la ciudad de San Francisco, gracias al programador Brad Neuberg.

Aunque en la historia existen datos imprecisos, la idea es la misma: en la primera década del siglo XXI comenzamos a ver materializada la idea del coworking bajo este nombre, como una dinámica en la que profesionales de distintas áreas trabajan en un mismo espacio, no precisamente “juntos”, pero tampoco desconectados uno del otro. Con el tiempo, se han expandido cada vez más.

Características de un buen espacio de coworking

Si eres un profesional autónomo y te interesaría trabajar bajo esta modalidad, hay varios detalles que debes conocer y tener en cuenta antes de elegir el lugar.

  • Las instalaciones deben ser amplias, bien equipadas e iluminadas.
  • El espacio debe tener un diseño agradable y cómodo.
  • Es vital que cuenten con una conexión a internet excepcional.
  • Deben ofrecer flexibilidad horaria.
  • Ofrecer opción de elegir puestos fijos o flexibles.
  • Contar con cocina y con espacios de interacción que te permitan compartir con la comunidad.
  • Brindan café, para mantenerte activo.
  • Dar oportunidad de usar proyectores y/o TV.

¿Cuáles son las ventajas de esta dinámica?

Los tiempos han cambiado y también la forma de comunicarnos, de interactuar, de trabajar. A continuación, te daremos algunos beneficios del coworking.

·         Conexión humana. Las personas que asisten a espacios de coworking buscan la flexibilidad en sus labores, por la que seguramente conocerás a muchas personas con motivaciones en común.

·         Mayor concentración y mayor salud emocional. Si eres un profesional autónomo, encontrarás una opción diferente a trabajar en casa o en espacios abiertos. La primera opción, si no te organizas correctamente, puede llevarte al aislamiento y afectar tu salud emocional; la segunda puede reducir tu atención al momento de trabajar.

·         Posibilidades de crecimiento y networking. Al entrar en contacto con otros profesionales en distintas áreas, tendrás la oportunidad de expandir tu mente, crecer y darle otra mirada a tu labor.

·         Trabajo sin interferencias. Estando fuera de casa, podrás establecer más fácilmente la meta de concentrarte en tus deberes profesionales sin detenerte en otro tipo de labores del hogar.

Evolución del coworking en 2020

La idea del coworking sigue siendo la misma: trabajo colaborativo interconectado, pero independiente y flexible. Ese ha sido el principal atractivo para una generación que hoy tiene una percepción del trabajo que dista mucho de la visión tradicional.

En la actualidad, nuestra sociedad valora enormemente su libertad y necesita de compromisos laborales menos rígidos. Los millennials, por ejemplo, desean realizar actividades que les llenen sin sentir que están sacrificando horas y horas en una oficina; y estos espacios le dan la oportunidad de realizar su sueño como trabajadores independientes.

La idea de tener un trabajo para toda la vida y el temor al cambio ha sido sustituida por la necesidad de experimentar situaciones nuevas, establecer conexiones que les nutran y les hagan crecer. Por eso los espacios de coworking han tenido que adaptarse también para cubrir las expectativas de los consumidores.

Hoy coworking no es solo la reunión de personas que realizan sus distintas labores en el mismo espacio; también es sinónimo de crecimiento, networking, comodidad, socialización.  Por eso, además de contar con espacios bien equipados y contratos flexibles, también suelen realizarse eventos, workshops, shootings, talleres y demás encuentros que inspiren a crear, aprender, conocerse y conectar. 

Como puedes ver, en nuestros días, un espacio de coworking va mucho más allá de apartar un puesto de trabajo junto a desconocidos; es formar parte de un grupo con el cual podrás crecer como profesional y como ser humano, siendo fiel a tu libertad. ¿Te animas a comenzar con esta dinámica laboral?